viernes, 30 de octubre de 2009

A mis queridos poetas

Homenaje a mi paisano Aurelio Arturo, uno de nuestros mejores bardos:

ARTURO

I

Fue feliz en el sur y en sus montañas
paraísos selváticos de verde,
creyó que nunca la niñez se pierde,
aunque vague por sendas muy extrañas.

Siempre añoró de lejos su morada;
Tierras del sur y ríos amansados,
Las arboledas verdes, los sembrados,
¡Llama, llamita, luz, noche estrellada!

Amó a los suyos, los nombró en su verso,
su noche protectora, amante seno,
pintó de mil colores su universo,

Y a sus mujeres de color moreno;
volvió a sus lares sin ningún esfuerzo,
¡Pues, en el sur, vivir era muy bueno!




II

Fantasmas de la noche protectora
y duendes juguetones de sus lares,
balsámicas maderas y solares,
cielo, estrella y lunita soñadora.

Un país soñador con verdes hojas,
vientos que ramas y poemas mecen,
fustigadoras moscas que adormecen,
del sol en el cenit las frutas rojas.

Amores de nodrizas y doncellas
y galopar de núbiles corceles,
rutilar, sonreír de las estrellas.

Canciones de aromáticos vergeles
senderos que dejaron ondas huellas,
nostálgicas fragancias como mieles.


Autor: Fernando Bedoya Londoño

A mis queridos poetas

Otro de los poetas a quien admiro es al nicaraguense Rubén Darío, a quien le dedico los siguientes sonetos:

DARIO

I

¿Recuerdas, tú lector, a Margarita,
a Onfalia, a Diana, a Cipria o a Dalila,
o a la musa Delicia o Hipsipila,
o a la amorosa Venus Afrodita?

¿ O quizá a las Minervas y a los Martes
ir triunfantes al son de los clarines,
secundados por rudos paladines
portando jubilosos estandartes?

¿Y no has oído hablar de los amores
del tigre de bengala y la tigresa
acechados por fieros cazadores,

Que muy seguros y con cruel rudeza,
amparados por árboles y flores,
mataron en aquellos la terneza?

II

¿ Te contaron tal vez que hada Harmonía
con la divina Eulalia y Filomela
en rítmica y sonora cantinela,
daban a dos amantes agonía?

¿ Que llegaron tesoros del oriente,
de las Romas, las Grecias y las Francias,
como gemas, metales y fragancias,
a bellos lares en el occidente,

A lomo de camellos, dromedarios,
En árabes caballos o elefantes,
Tortugas o dragones legendarios,

O en las manos de olímpicas Bacantes
Que encienden los sagrados incensarios,
Forrados de marfiles y diamantes?



III

Pues esto lo cantó la sinfonía
del vate nica de ciudad Darío
y fue para los orbes vocerío,
que llegó desde ignota lejanía.

En fina mezcla de simbologías
y versos olvidados de las artes,
de todos los confines y las cortes,
de odas, epitalamios y elegías,

Los ritmos del minué y la pavana,
Otoño, primavera, estío, invierno,
En una rara hiperestesia humana.

Érato le ciñó laurel eterno
Fue adalid de la Lira americana
y muy cosmopolita y muy MODERNO.

Canto a mis poetas

Otra de mis aficiones es la poesía y escribo poesía tradicional y en verso libre. Hace algunos años hice un humilde homenaje a algunos poetas que me han llamado la atención. Para ello utilicé el soneto en verso endecasílabo. Aquí el dedicado al peruano César Vallejo:

CÉSAR

I

Poeta, cantador, corazón nuestro,
que amó de su tierra los paisajes,
de la noche el insonoro helaje,
y el ritmo del arado sobre el huerto.

En las cosas fundó su sentimiento;
un cigarrillo que se lleva su alma,
nube azulina que rompe la calma
y asciende despaciosa al firmamento.

Yaraví de la quena milenaria
amó su son y al Inca poderoso,
hoy un menor señor, un débil paria.

Amor, dolor, oprobio, pena y gozo,
dieron en él y en su alma solitaria,
que se murió en París un día lloroso.

Fernando Bedoya Londoño

jueves, 23 de julio de 2009

LA LEYENDA DE LA LLORONA, HISTORIA EN COPLAS

¡Hola amigos!

El texto que sigue a continuación lo elaboré a petición de unos amigos, espero que sirva a quien quiera utilizarlo de acuerdo con lo mínimo en el uso de materiales ajenos: dar el crédito al autor.

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De las leyendas de América
La llorona es especial
Y su historia en estas coplas
Es la que quiero contar.
 
Desde antes de la conquista
En las noches la sentían,
Cual fantasma prediciendo
Que los hispanos venían.
 
Que a su México nativo
Nadie ya lo salvaría,
“Hay mis hijos, hay mis hijos,
Dónde yo los guardaría”
 
Y dicen los eruditos
Es la diosa Cihuacóalt,
Que con sus gritos pregona,
La conquista más brutal.
 
Ya después de la matanza,
Por que eso fue la conquista,
La leyenda se transforma,
Hay nuevo protagonista.
 
Ésta es doña Marina,
Quien dice a los españoles,
Quiénes son y dónde están,
Sus aguerridos señores.
 
Consumada su traición,
Muere y de tanto en tanto,
La escuchan los mexicanos,
En las noches cual espanto.
 
“Hay mis hijos, hay mis hijos”
Es su grito lastimero,
“qué les hice, que les hice,
Dónde están, dónde se fueron”.
 
Y la siguen escuchando
En pueblos y caseríos,
Vaga y vaga por las calles,
Se desvanece en los ríos.
En Guatemala se tiene
Por leyenda nacional,
Y tiene muchos motivos
Su figura fantasmal.
 
Que es la novia enamorada
Que a casarse no alcanzó,
Pues antes del matrimonio
La parca se la llevó.
 
Que penando vaga y vaga
Y no ha podido encontrar,
Al infeliz prometido,
Para su amor entregar.
 
O que fue una joven viuda
Que sus hijitos ahogó,
No pudiendo alimentarlos
Esta decisión tomó.
 
Que es un esposa muerta
Amantísima y leal,
En busca de su marido
Que un beso le quiere dar.
 
O que es una desdichada
Que un mal marido eligió,
Pues tenía el mal de los celos
Y por celos la mató.
 
Que fue madre irresponsable,
Y a su hijito descuidó,
el pobre llegó hasta el río
Y allí en sus aguas se ahogó.
En Colombia y en Antioquia
De forma muy especial,
Por caminos y veredas
Escuchan su sollozar.
 
Se le aparece al Donjuán,
Que siempre está conquistando,
O al hombre irresponsable
Que se la pasa tomando.
 
Que es mujer muy elegante,
De curvilínea figura,
Pero que un extraño velo
No deja ver su hermosura.
 
Y los pocos que la ven,
Después de haberla seguido,
Dicen que se evaporó
Cual espíritu en el rio.
 
Pero en todas las versiones,
Siempre es blanco su vestido,
Y el velo sobre su cara
De similar colorido.
 
En otros departamento,
De mi Colombia querida,
Se la considera parte,
De nuestra mitología.
En los nuevos inventarios
De las leyendas urbanas,
Dicen que anda por las calles
Como mujer casquivana.
 
Que fue una vil traicionera,
Que a su marido engañó,
Que éste la pilló con otro
Y ahí mismito la mató.
 
Que a los borrachos les sale
Y muchas vueltas les da,
Y cuando despiertan dicen
No saber en dónde están.
Dicen también que una chica
Que su retoño abortó,
Entre terribles dolores
En la mesa se murió.
 
Hoy se aparece en las calles,
Arrepentida y doliente,
“hay dónde estará mi hijito”
Preguntándole a la gente.
 
Espero que con mis coplas
La leyenda clara quede,
Y, oigan, en el Caquetá
También se nos aparece.
 
Esta historia terminó,
Recuerden quién se las dijo,
Y no teman cuando escuchen:
“Hay mis hijos, hay mis hijos”
Fernando Bedoya Londoño
Julio 21 de 2009

viernes, 10 de julio de 2009

Reflexiones

Ayer, 9 de julio en horas de la tarde, estaba con mi esposa en uno de los pocos almacenes de cadena que hay en Florencia, haciendo algunas compras y al final, cuando nos acercábamos a la caja para pagar, me encontré con Sergio-un amigo de la universidad de la Amazonia-a quien no veía hacía mucho tiempo. Al vernos me saludó y expresó la consabida pregunta: ¿qué me cuenta? y le respondí con cierta malicia, para que lo escucharan todos aquellos que estaban cerca, que tenía mucho para contar pero que la gente no creía; que ese señor era muy bueno, muy honesto; que tenía unos hijitos muy sagaces para los negocios, pues habían hecho cursos de emprendimiento en el SENA. Y todo fue risa con Sergio pero la gente que estaba a nuestro alrededor no se rió, se puso seria. Nos despedimos y salí pensando en esta actitud. Sería que entendieron el sarcasmo y se enojaron porque aún no creen en todo lo que está pasando en nuestro país? O sería que no entendieron y creyeron que yo estaba hablando en serio y se enojaron?

A mis lectores-sean partidarios o no del Señor Uribe- les dejo de tarea la reflexión sobre los que sucede en nuestro país. A los primeros que piensen qué necesitan para sacarse esa venda de los ojos que no los deja ver la realidad colombiana y a los segundos, qué estrategia se podría implementar para que la verdad triunfe, en medio de la confusión creada por los medios de "información" y no surtan efecto las cortinas de humo lanzadas para proteger a los malos de la película.

Suerte con la reflexión.

Fernando Bedoya Londoño
10-07-2009

viernes, 13 de febrero de 2009

Nos tiraron el guante





No ha pasado mucho tiempo desde el consejo comunal realizado en nuestra ciudad capital y aún resuenan las palabras de la Señora Ministra de Educación, malintencionadamente objetivas pero no por eso carentes de alguna certeza y ante las cuales se levantaron voces de protesta desde una perspectiva muy juiciosa y concreta unas y otras desde la vieja óptica contestataria per se. Pero ¿qué dijo nuestra flamante Ministra? Pues dijo, palabras más palabras menos, que la nómina de docentes del Caquetá era la más costosa del país,- no por la cantidad sino por el gran número de éstos en las categorías 11, 12, 13 y 14, a las cuales se accedía fácilmente en cuanto al cómputo doble del tiempo de servicio y estudios de pregrado las tres primeras y a estudios de postgrado- especializaciones principalmente- la última-, y la que menos resultados, en cuanto a la calidad de la educación, mostraba.

Y ¿cómo se respondió? Algunos maestros muy juiciosos y como debe esperarse de todo docente, hicieron análisis en los que se tuvieron en cuenta todas las variantes que interactúan en el proceso educativo (así dicen ahora) como la infraestructura, la logística, lo social y demás, de tal forma que dieron una respuesta contundente,- aunque ya sabemos que ante los objetivos del gobierno nacional por acabar la educación pública esto no vale- que no halló eco en los medios de información, a pesar de la importancia que tenía en su momento ya que confrontaba las políticas gubernamentales en lo relacionado con la inversión social. Personalmente aplaudo la ecuanimidad y el buen juicio de estos maestros y va para ellos mi sincera felicitación.

Otros, pensando en no sé que, respondieron que el gobierno no los había capacitado. Que los costos de sus licenciaturas, especializaciones y otros, los habían asumido con sus propios recursos, conseguidos por medio de créditos u otros negocios y que no eran justas las pretensiones del gobierno, en cabeza de la Señora Ministra. Ante esta respuesta, que cualquier persona desprevenida que conozca un poco el sistema de ascensos puede cuestionar, caben algunas preguntas. Por ejemplo; ¿Pudieron ascender estos maestros con los estudios realizados? ¿De este ascenso se derivó algún incremento salarial? ¿Dicho incremento permite, así sea en uno o dos años, recuperar la inversión? ¿La principal motivación que se tuvo para licenciarse o especializarse fue la preparación académica? ¿Se aprendió algo en esos estudios? ¿El proceso de cualificación al que nos sometimos, modificó nuestra forma de pensar o la única diferencia notable es el nuevo salario o el cartón en nuestra sala? Porque lo cierto es que hubo una feria de licenciaturas y especializaciones en las que se trabajaba en grupo o se mandaban a hacer los trabajos ( hice algunos apremiado por lo económico) o, simplemente, después de organizar las actividades, muchos se iban y volvían a la hora de salir, como también –al igual que le criticamos a nuestros estudiantes- había quienes conseguían el papel o compraban la merienda.

Ante los hechos y a pesar de lo duro de las nuevas condiciones de trabajo, ¿recogemos el guante o hacemos de cuenta que no era con nosotros? O decimos como el pueblo: a palabras necias, oídos sordos.

Fernando Bedoya Londoño.
Docente Inst. Educ. San Francisco de Asís ( S C )
Florencia -23-04-2.006



SEÑORES:
EMISORA ARMONÍAS DEL CAQUETÁ
Programa Corriente Alterna.
Ciudad.


Apreciados amigos:
Mi cordial saludo y el deseo sincero de éxitos en su labor comunicativa, en una fecha tan especial como ésta, en que celebramos el Día del Idioma y nos vemos obligados a reflexionar frente al uso que de él hacemos, quienes tenemos como herramienta de trabajo principal nuestra lengua y debemos dar ejemplo del buen decir, sin llegar a los extremos. Como maestro de Lengua Castellana y Literatura me doy cuenta con preocupación, de la proliferación de una gran cantidad de formas de expresión, innecesarias y no muy claras, utilizadas por algunos comunicadores, maestros y mandos medios con el objetivo de descrestar y a las que hice alusión en una nota enviada por estas fechas el año anterior, con el objetivo de contribuir en algo con la claridad en la comunicación. Por esto sigo insistiendo y lo hago en esta ocasión con las siguientes coplas:

Maestros, locutores, mandos medios
Cuando con la labor deban hablar
Olviden las palabras enredadas
Y no piensen nunca más en descrestar.

No direccionen, oferten, recepcionen,
Más bien dirijan, ofrezcan y reciban,
Y así habrá claridad en los mensajes,
Y entenderán todos los que perciban.

No se coloquen rojos, blancos o amarillos,
Pónganse rojos de la pena o pálidos del miedo,
Pues el cuentico de que quien pone es la gallina,
No lo inventó un lingüísta, ni un aedo.

No concreticen, visionen o aperturen,
Concreten, vean o abran simplemente,
Y no saquen las palabras del contexto,
Que a la masa se ha de hablar muy claramente.

Lo de peticionar déjenlo en los juzgados,
Pues un día de estos los voy a deslumbrar
Y les pondré de tarea, para que aprendan,
Que conjuguen el verbo fernandiar.

Les agradezco su atención a la presente y les reitero mis buenos deseos.


Atentamente,


Fernando Bedoya Londoño.
Docente Inst. Educ. San Francisco de Asís.